Según la tradición, estos cristales fueron almacenados
en cámaras sagradas de templos subterráneos del Antiguo Imperio Lemurio,
localizados en el continente sudamericano. En los últimos tiempos,
dicen, les han permitido salir a la superficie de la tierra para poder
volver a ser utilizados como antes. Según K. Raphaell, "ESTOS
CRISTALES GUARDAN EN SU INTERIOR LOS SECRETOS DE LA PROYECCIÓN LÁSER".
Estos cristales llevan dentro de sí, todo el poder
y conocimiento del espacio cósmico, de donde provienen y de las profundidades
de la tierra, donde han reposado durante todo este tiempo; por eso
sus poderes son únicos. Poseen la capacidad del equilibrio y la integración
de las polaridades entre las distintas dimensiones en que se encuentran.
Son verdaderos puentes de comunicación y según nuestro trabajo con
ellos, pueden establecer la comunión entre el ser y el reino cristalino.
Como dije antes, el aspecto físico de los Cristales
Láser es muy sencillo; no son cristales especialmente llamativos o
estéticos. Si los valoramos por el aspecto que presentan, es que aún
tenemos mucho que aprender antes de trabajar con ellos.
Presentan caras estrechas y su cuerpo es alargado.
Pueden ser biterminados, pero en general sólo poseen una punta. Su
cuerpo parece un cono alargado; uno de los extremos es más estrecho
que el otro y la punta se encuentra en el extremo más pequeño, por
lo cual condensa y canaliza y proyecta el energía como luz láser.
En ocasiones podemos encontrar en sus dos caras más
chatas, una serie de señales, o marcas, o signos, que nos están transmitiendo
informaciones desconocidas para nosotros y que, conectando o meditando
con ellos, sin duda podremos descifrar. Según los especialistas en
el arte de la sanación con los cristales, esos códigos de los Cristales
Láser, nos transmiten la técnica de los Lemures para la curación.
Allí están almacenadas las experiencias del conocimiento humano.
Las varas de Cristales Láser podemos utilizarlas también
para la protección energética de personas u objetos. Para ello, cogemos
el cristal con la mano derecha y canalizamos una luz blanca por ella,
convirtiendo así el cristal en un transmisor que, uniéndose a su propia
energía, logramos proyectar una luz blanca muy potente.
La protección consiste en crear un campo magnético
que impedirá que las fuerzas negativas lleguen hasta la persona u
objeto. Ese campo energético de protección, deber estar creado con
ángulos rectos; por lo tanto, es necesario crear un cubo o paralelepípedo
(el volumen de un rectángulo) que en su interior posee o contiene
aquello que queremos proteger. En caso de personas, debemos tener
mucho cuidado de no señalar con la punta del cristal ni su cuerpo
ni su campo energético, ya que podríamos provocar una fisura en su
aura. En estos casos, debemos ponernos junto a la persona y dándole
la espalda, crear la protección correspondiente.
Otro uso que podemos darle a las varas de Cristales
Láser, es la de cirugía energética. Esta técnica es muy compleja,
ya que estamos trabajando con pensamientos, emociones o creencias
muy arraigadas en la persona y es fundamental que el paciente tenga
un conocimiento claro y detallado de lo que haremos. Este tipo de
dolencias o bloqueos suele tener raíces muy profundas en la persona,
por lo tanto, si no hay un proceso de trabajo con el paciente, previo
y posterior a la cirugía, no servirá de nada todo lo que podamos hacer.
Una vez llegado el momento en que el paciente tiene
verdadera intención de despojar y desprenderse de aquello que le hace
daño, es conveniente trabajar con una malaquita en el chakra del corazón
y una azurita en el sexto, para llevar a la superficie el bloqueo
en el cual trabajaremos. El Cuarzo Rosa y la Venturita Verde en el
corazón son los cristales ideales para cerrar la fisura energética
ejercida en la cirugía. El Silicio y la Amatista podremos utilizarlos
con muy buenos resultados en la cabeza.
Es muy importante tener presente la gran responsabilidad
que este tipo de trabajos representa. Nuestro nivel vibratorio es
de suma importancia para el éxito en estos trabajos. Considero fundamental
que tanto el paciente como el terapeuta, antes de comenzar una sesión
de estas características, hagan una meditación en conjunto o individual
para elevar su vibración. Si no conseguimos ese nivel que sabemos
se requiere, será mejor no comenzar la cirugía y trabajar sobre la
preparación para ella.